miércoles, 8 de febrero de 2012

La gente cambia para bien o para mal movida por rencores y envidia. Todos nos volvemos basura que no se puede reciclar. La codicia y el afán de superación son los pilares que sostienen esta falsa utopía.
Yo solo pido soledad, individualismo como el que vosotros padeceis, no quiero destacar, quiero ser una puta que marca pollas con su pitanlabios, quiero hundirme en la hipocresía tan hondo como para no poder salir, quiero ser como vosotros, enseñazme, hacezme del montón, insensible, fría, y colectiva.
Quiero utilizaros a mi beneficio, manejaros cual merionetas y no sentir nada, seguir con mi interiorización imperecedera. Pero no puedo, no soy asi, por mucho que quiera o lo intente, no puedo. Yo soy persona, persona viva y con sentimientos, que piensa en los demás como en si misma, pero en esta sociedad eso no vale nada, me matais poquito a poco, con una existencia llena de decepciones.
Aun así mantengo la bana esperanza de que almenos haya alguien como yo, y espero a que aparezca como un soplo de aire fresco, si no es en esta vida, quizás sea en la siguiente, pero no me rendire, porque rendirse es de cobardes, y yo, luchando a diario contra vosotros, ya demuestro que no lo soy.